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La importancia de la práctica
Por alguna extraña razón, son muchos los cantantes que no practican regularmente. Uno de nuestros objetivos debe ser poder lograr una técnica buena y cómoda que se convierta en una segunda naturaleza por la que no tengamos que preocuparnos en absoluto. • Algunos consejos: 1. Calentamiento: Como el cuerpo de un atleta, la voz ha de ser precalentada suavemente para que trabaje con el mejor rendimiento y no se vea dañada. Si cantamos con energía a partir de un estado «frío», especialmente en la parte superior de la voz, produciremos con toda seguridad un sonido áspero. 2. Postura: Evitar la tentación de sentarse ante el teclado o cualquier otro instrumento para acompañarse a sí mismo; al menos durante una parte del periodo de práctica. 3. Utilizar música real además de ejercicios. Elegir frases de nuestro repertorio y utilizarlas para mejorar cualquier detalle técnico. 4. No conviene que el tiempo de práctica sea demasiado largo, especialmente en el caso de principiantes y cantantes muy jóvenes. Los músculos de la garganta y laringe pueden cansarse y empezar a doler. En un principio suele ser suficiente un período de veinte minutos, dos o tres veces al día. 5. Hay una frase típica de profesores de canto que dice «Pensar siete veces y cantar una», y significa 6. Recordar que primero debemos empezar por la octava más baja. No utilicemos en exceso la parte superior de la voz hasta producir las notas bajas y medias bien y cómodamente; y luego iremos pasando gradualmente a la parte más aguda. 7. El canto en voz baja nos debe salir bien antes de elevar el volumen de la voz. 8. Práctica regular. Una hora al día es siempre más efectivo que siete horas el domingo. 9. Practiquemos con otra persona de vez en cuando. Nuestros oídos se pueden acostumbrar a los errores y dejaríamos de tenerlos en cuenta. Cada tanto conviene que alguien nos escuche porque el oído de la otra persona será más perceptivo que el nuestro. 10. No es fácil cantar con el estómago lleno. Si estamos incómodamente llenos de comida, los músculos utilizados en la respiración y su control no podrán moverse libremente. 11. Debemos comprometernos con nuestro íntimo objetivo de lograr un canto hermoso y saludable. No “zafemos” haciendo “cualquiera” y esperando que el destino nos ayude. De nuestras acciones depende nuestro futuro. Say no more.
Marta Bellomo |